OJO DE LOCA® MEZCAL
Se rehúsa a ser leído de forma literal. La locura entendida no como caos, sino como visión expandida.
El desarrollo del concepto partió de reinterpretar la figura de la loca como un símbolo de percepción, intuición y poder interno. No un personaje folclórico ni decorativo, sino una entidad atemporal que observa, protege y conecta. Esta narrativa se tradujo en un branding que evita lo obvio del mezcal tradicional y apuesta por una estética ETEREA, elegante y profundamente simbólica.
El diseño de la botella se concibió como un objeto ritual. Cada decisión —proporciones, presencia, peso visual — La botella no grita: impone. Funciona como un contenedor de historia, no solo de líquido.

